Uso de mascarilla y salud dental

¿El uso de mascarilla afecta a la salud bucodental?

La mascarilla ha llegado a nuestras vidas para quedarse y se ha convertido en un accesorio indispensable.

¿Te has parado a pensar en las consecuencias que tiene el uso continuado de mascarilla en tu salud oral? En este artículo vamos a repasar qué implicaciones tiene el uso de mascarilla en nuestra cavidad oral y cómo evitar patologías y afecciones.

Mascarilla y salud dental

El uso continuado de mascarilla puede llevarnos a prestar menos atención a nuestra cavidad oral, que ahora queda oculta. Pero en estas circunstancias, mantener una higiene bucodental adecuada es más importante que nunca, especialmente teniendo en cuenta la ausencia de aire y la sequedad en la cavidad oral que implica el uso continuado de la mascarilla, ambos factores que contribuyen a la proliferación de bacterias.

¿Cuáles son las consecuencias del uso de mascarilla para la cavidad oral?

Los efectos del uso de mascarilla son similares a las horas de descanso nocturno en cuanto a sus implicaciones para nuestra cavidad oral, ya que la falta de aire y la sequedad son los principales problemas derivados de ambas situaciones.

Entre las consecuencias de la falta de aire y la sequedad en la boca se encuentran:

  • Halitosis o mal aliento
  • Caries
  • Tinción en los dientes
  • Aumento de la sensibilidad dental

Prevención

Mantener los niveles de higiene e hidratación en la cavidad oral es esencial para prevenir posibles patologías derivadas de la proliferación de bacterias como las saprófitas, que contribuyen a la halitosis mediante la formación de un compuesto químico llamado mercaptano de metilo, fruto de la descomposición de los restos presentes en la cavidad oral.

Desde Oral Duero te recomendamos beber agua para mantener la hidratación y la producción de saliva en la cavidad oral así como asegurarte de cambiar de mascarilla regularmente. Te aconsejamos también cambiar el cepillo de dientes con mayor asiduidad para evitar la acumulación de bacterias y, por supuesto, acudir a tu dentista de confianza para consultar cualquier duda y realizarte una revisión al menos una vez al año para asegurarte de que tu salud bucodental es óptima.